La ciudad sigue siendo el tema de las cavilaciones de antropólogos, científicos sociales, arquitectos, urbanistas y especialistas ambientales que tratan de interpretar su complejidad diagnosticando estados de situación no siempre abordables desde miradas ortodoxas.
Sin lugar a dudas una multiplicidad de lecturas pueden hacerse hoy de sus condiciones genéricas, preguntándonos que clase de objeto designa hoy la palabra ciudad.Pero mas aún, cual es la clase de preguntas que desde el pensamiento critico pueden plantearse a formaciones históricas sedimentadas de manera informal que arrastran y construyen sus capas con unas lógicas tan indeterminadas como extrañas a los modos de proceder tradicionales de las disciplinas del espacio.
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Articulaciones locales y determinaciones epocales han generado en nuestras ciudades sus caracterización mas tangibles así como en sus virtualidades mas inasibles.Estas , han inducido a transformaciones cuya manifestación sensible se deja percibir en la yuxtaposición de campos de intereses tanto simbólicos como materiales, pero cuya articulación en términos de fragmentos urbanos no son tan claramente delimitables.La condición de campo de tales situaciones, ha difuminado bordes y las otrora barreras urbanas han devenido en topografías constitutivas de los paisajes culturales sensiblemente definidos.Como ya ha sido planteado “un mapa no es el territorio” y menos las acciones que se desarrollan en el.Es el lugar de sus arquitecturas el de significar los hechos habitativos?.... es el la simplificada noción de función donde radica su pertinencia económica básica? O quizás nos confrontemos a un tipo de fenómenos de alta complejidad cuyos enlaces van generando ciudad en tensión entre manifestaciones programáticamente dirigidas así como con procesos autogenerados cuya independencia de matrices estables de poder plantean diagramas cognitivos diferenciados de los campos cifrados del conocimiento.
Buenos Aires, brinda hoy un conjunto heterogéneo de experiencias inmersivas en las que se intensifican sus vivencias a partir del tramado informacional en el que sus espacios están cualificados.Advertimos una dimensión sistémica relacional y abierta que se nos presenta como información cambiante acerca de acontecimientos de notoria dinamicidad, estas dimensiones nos permiten construir mapas mentales o registros críticos para posibilitar aquella noción fenomenológica de los cuerpos en los espacios.Asi entre flujos de información y materialidades edilicias omnipresentes, nuestra experiencia de la ciudad se va construyendo con una diversidad de saberes incorporados a un conjunto colectivo de acciones que caracterizan nuestro devenir como seres urbanos.
Desde el interior de la naturaleza artificial de la ciudad la construcción de nuestra metrópolis no cesa de mutar y colonizar territorios, los que como unas geografías indeterminadas se constituyen en archipiélagos de situaciones en el que cohabitan varias ciudades,memorias,huellas,rastros y expectativas de futuro.
La distancia entre las palabras y las cosas es amplia,sistemas,estructuras y objetos no cesan de construir redes apropiadas para las mejores calidades de vida, niveles de complejidad potenciales sugieren estrategias analíticas innovadoras, tácticas de intervención inexploradas y audacia intelectual sustraídas a retóricas de la redundancia.
09 agosto 2010
Topografías urbanas y geografías culturales - por Jorge Mele
25 abril 2010
De estrategias proyectuales…y su materialización - por Nanette Cabarrou
Walter Benjamín, en “Tesis de Filosofía de la Historia” representa el papel de la historia como un ángel que se aleja de algo que le tiene pasmado. Sus ojos están desmesuradamente abiertos, la boca abierta y extendidas las alas. Ha vuelto el rostro hacia el pasado. Donde a nosotros se nos manifiesta una cadena de datos, él ve una catástrofe única que amontona incansablemente ruina sobre ruina, arrojándola a sus pies. Desde el paraíso sopla un huracán que se ha enredado en sus alas y que es tan fuerte que el ángel ya no puede cerrarlas.
Este huracán le empuja irremediablemente hacia el futuro, al cual le da la espalda, mientras que los montones de ruinas crecen ante él hasta el cielo.
Ese huracán es lo que nosotros que llamamos progreso. (mas texto e imágenes en el articulo completo)
Parece pertinente establecer una relación entre esta metáfora y la arquitectura, que se encuentra aprisionada por esta realidad, la de construir obras que como tales se consolidan y dan forma a las ciudades, pero que con el paso del tiempo son como esa “cadena de datos”, ruinas que deben ser preservadas como registro del paso del tiempo pero que a su vez deben confrontarse con otras aquellas que representan el progreso.
La arquitectura se encuentra aprisionada por esta realidad.
Por otra parte es una disciplina que es una mediadora entre el arte y la técnica y la dificultad radica en que estos límites se desdibujan a medida que los objetivos y las actitudes convergen.
Resulta difícil definir el ámbito de acción de las dos profesiones y esta situación ha llevado a un amplio debate, pero, precisamente, es esa dificultad lo que hace a la esencia misma de ambas disciplinas.
Si quisiéramos precisar los límites entre los cuales se desarrolla su accionar, tal vez deberíamos definir la condición de habitabilidad de la arquitectura, la necesidad de ser una “morada”, que debe ser sustentada estructuralmente, es decir que depende de una condición técnica.
Esta sería una situación distintiva en relación con el arte y nos conduciría a la necesidad que tiene la arquitectura de tener estrategias proyectuales propias de la disciplina que lleven implícita estas características.
Se pueden definir a las estrategias proyectuales como la voluntad creadora de un objeto determinado que concuerde con una idea preexistente, que puede ser modificada en el transcurso del proceso creativo, pero que es lo que distingue una obra de arquitectura o de arte, lo contrario no entra dentro de esta catalogación es simplemente una “construcción”, un objeto, una pintura etc.
En este sentido es que estas estrategias o ideas rectoras han ido variando en los distintos períodos de la historia, pero han sido una constante en el desarrollo creativo de la obra arquitectónica.
Podríamos enumerar algunas de estas estrategias a la manera de una taxonomía “borgiana”, tomando algunos ejemplos históricos.
Por ejemplo el hombre Vitruviano en Grecia, la antihistoricidad del Renacimiento, que bucea entre las ruinas para obtener la inspiración para un nuevo “renacer” de la arquitectura, la superación arqueológica del Iluminismo, que debe incorporar referentes desconocidos hasta entonces, buscando orígenes posibles para la arquitectura, enfatizando el carácter estructural de sus componentes constructivos.
Luego durante el período del Romanticismo se trata de conciliar el pasado con el presente, empresa imposible, pues el avance tecnológico condiciona irremediablemente las nuevas tipologías arquitectónicas que deben dar cuenta de los nuevos programas.
Se llega de esta manera al período de la Modernidad, con la crisis semántica de las artes y la arquitectura, la ruptura con el pasado, “la muerte del Arte”, según Hegel, del arte como se había entendido hasta ese momento…la pérdida del centro como estrategia de diseño regulador de las diferentes tipologías.
Las Vanguardias renegarán del pasado, intentando romper con las condicionantes del ”estilo”, de los trazados reguladores.
Como se verá, tarea ardua ya que a pesar de los comentarios adversos por parte de Gropius, “De Sijl” o “estilo Bauhaus”, seguirán vigentes a través del tiempo…
El Team 10 definirá nuevas estrategias de diseño del habitat y de la ciudad, pero sin romper con la herencia de la Modernidad.
Las teorías críticas de este período se reflejarán en soluciones utópicas y radicales que se piensan como avalando un nuevo tipo de sociedad, más igualitaria y equitativa.
El “olvido de la historia” como estrategia compositiva, volverá con diferentes modos de apropiación deshistorizados, por parte de arquitectos que usarán como referencia su lugar de pertenencia.
Contemporáneamente, algunos arquitectos serán artificialmente catalogados en categorías agrupadas artificialmente desde el MOMA por Phillip Johnson, validando las diferentes estrategias de apropiación de imágenes arquitectónicas, símbolo de pertenencia al “limbo de los elegidos”.
A partir de los años noventa el fenómeno de la “globalización”, configura una realidad conformada por la dispersión y la diferencia.
Las nuevas herramientas digitales incitan a buscar nuevas estrategias proyectuales que den cuenta de esta nueva realidad, una nueva manera de resolver los problemas proyectuales dará por resultado nuevos enfoques del objeto arquitectónico, pero así como en cada período de la historia fueron un mero instrumento de creación, no por eso garantizaron el valor intrínseco de la obra.
Entonces veremos que sólo quedarán como testigo válido de su época aquellas obras, que sea cual fuere su estrategia proyectual, hayan sido configuradas como un testigo válido de su época.
- NC
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28 agosto 2009
Tectonica y virtualidad
El problema de la materialidad arquitectónica abordada por las estrategias proyectuales relacionadas con la producción digital y las metodologías computacionales ya lleva un tiempo en la discusión académica y profesional prácticamente a nivel global. Sin embargo, la velocidad con la que estas estrategias y sus herramientas se desarrollan y actualizan, obligan a la disciplina, al menos, a recalibrar sus posturas relativas a lo digital, ya no sólo en el plano teórico o el de la crítica, sino también en las propias metodologías y en el quehacer diario de la producción arquitectónica. (mas texto e imagenes en el articulo completo)------
En ese sentido, el Arq. Silvetti -desde uno de los epicentros de producción de discursos vanguardistas en estas temáticas- observa con relativa desconfianza estas nuevas modalidades de proyecto. Desconfianza entendible, dada su comprobada experiencia y actual posición en el ámbito académico a nivel mundial, Silvetti no parece criticar la experimentación en sí misma, ("aventurerismo no recompensado" según S. Kwinter ) sino, la deliberada resistencia de estas nuevas prácticas a producir nuevos significados que, ante la novedosa posibilidad de crear forma sin historia, referencias ni precedentes (culturales, políticos, disciplinares), reducen su campo de aplicación a investigaciones morfológicas agotadas en si mismas, cuya naturaleza o bien simple en extremo o bien críptica e indescifrable, las vuelve inasibles para el resto de la disciplina o meras ocurrencias para el común de la gente.Dice Silvetti:
“…Y qué inesperado y aterrador abismo se abrió frente a nosotros cuando la computadora nos insinuó que podía producir formas que no ya no tenían ningún precedente, sino, de modo desconcertante, podían no tener siquiera referentes! …
(…)Mi único interés por producir arquitectura se basa en que es una práctica cultural entre otras prácticas culturales (en el sentido antropológico), lo que equivale a decir que el juego con referentes (…) es inherente a la idea misma de arquitectura.
(…)Hacemos blobs porque queremos y esa fue, por un tiempo, razón suficiente. Su proliferación y rápida caída, hoy, en una indiferencia benigna, expresan con claridad su prosecución fascinante pero algo desviada.”
Si bien Silvetti termina por nombrar las debidas excepciones, su escepticismo hacia nuevos modos de proyecto y la “sobre-teorización” o lo que Kwinter interpreta como una crítica a un “intelectualismo corrosivo” no sólo no son suficientes para justificar una obra de arquitectura, sino que plantean una confusión respecto a la finalidad última de la Arquitectura.
Por su lado, Silvetti reivindica a las “pequeñas ideas”, lo que puede interpretarse como una vuelta a la innata condición material de la disciplina, a la sensibilidad, a la inspiración en los modos de habitar reales, a la racionalidad, a lo adecuado:
“Lo que tenemos ahora es una confusión fenomenal, mayormente generalizada en los medios académicos, el periodismo y los museos, entre dos condiciones en las que la arquitectura se halla a sí misma desempeñando dos roles absolutamente legítimos, pero absolutamente diferentes: uno como soporte de ideas artísticas y otro como inspiración para edificios…
….como vehículo de la Gran Idea, la arquitectura se ubica en el gran proscenio del Arte. Por el otro, como vehículo adecuado para acciones humanas, se ubica, desnuda como edificio, en la arena social donde transcurre la vida real”Ahora bien, esta postura sensible a la condición material de la arquitectura ya de por sí es parte de las “grandes ideas”, en tanto se consolida (paradójicamente) circulando a nivel global como discurso resistente a la “erosión de las especificidades histórico-geográficas” generada por la globalización en todos los niveles, y particularmente en arquitectura por corrientes teóricas importadas y prácticas profesionales transnacionalizadas.
Sobre la olvidada cualidad expresiva del material en la arquitectura Kenneth Frampton dice:
“Este estudio pretende mediar y enriquecer (…) la prioridad concedida al espacio por la necesaria reconsideración de los modos constructivos y estructurales. Es evidente que no me refiero a la mera revelación de la técnica constructiva, sino, más bien, a su potencial expresivo. La tectónica adquiere el carácter de verdadero arte en la medida en que equivale a una poética de la construcción, pero en este caso la dimensión artística no es figurativa ni abstracta.”
Lo interesante del caso, es la heterogeneidad de los resultados que produjo la adopción de estos discursos a nivel global, justificando por un lado, a un cúmulo de prácticas no sólo tecnófobas y hasta conservadoras sino también, a otra cantidad de estrategias proyectuales basadas en el uso intensivo de computadoras, (Silvetti incluso los engloba bajo “formalistas”), que encontraron en el discurso “tectónico” una piedra de apoyo para continuar indagando las crecientes posibilidades inclusivistas del ordenador.La curiosa metabolización del discurso “tectónico” por parte de los arquitectos “digitales” se da en parte por una multiplicidad de definiciones e interpretaciones que el termino "tectónica” ha dado a lo largo de la historia y que Frampton recopila en su texto. En el caso de Sekler:
“Edouard Sekler definió a la tectónica como una cierta expresividad producida por la resistencia estática resultante de la forma constructiva, de tal modo que la expresión resultante no podía ser explicada en sólo en términos de estructura y construcción. Sekler procedió a mostrar cómo combinaciones similares de estructura y construcción podían dar lugar a una sutil variación en la expresión, tal y como sucedía con los diversos detalles de esquinas en la obra americana de Mies van der Rohe.”
Y luego: “El pleno potencial tectónico de cualquier edificio proviene de su capacidad para articular los aspectos poéticos y los aspectos cognitivos de su sustancia. Esta doble articulación presupone nuestra mediación entre la tecnología como procedimiento productivo y la habilidad técnica como una capacidad anacrónica pero renovada, reconciliando diferentes medios productivos y niveles de intencionalidad. De hecho la tectónica se opone a la tendencia habitual de desaprobar el detalle en favor de la imagen total. La tectónica como valor se opone a la figuración gratuita, hasta tal punto que concebimos nuestras obras como si fueran de larga duración, `debemos producir cosas como si hubieran existido siempre`.…Finalmente todo versa en cómo realizar algo para que sea exactamente una manifestación abierta de su forma….”
En este sentido la cita de Adolf Borbein en el texto de Frampton es aún más esclarecedora respecto a su interpretación por parte de la vanguardia digital:
“La tectónica se convierte en el arte de unir cosas. ´ Arte ´ entendido en todo su conjunto, que indica tanto tectónica como ensamblaje, no sólo de las partes de un edificio sino también de objetos e incluso de obras de arte en un sentido mas amplio”
De esta forma, el “arte de unir cosas” se convierte en un argumento instrumental extremadamente poderoso, si se tiene en cuenta la creciente capacidad del ordenador y los programas de diseño, para articular y recombinar una cantidad de elementos constructivos mediante una repetición diferenciada ad infinitum (separándose finalmente de la operatoria hi-tech del detalle por repetición) y así crear toda una nueva progenie de formas geométricas fluidas, implosivas, etc.En otras palabras, estas nuevas formalizaciones solo son posibles, por un lado, gracias a una finalidad disciplinar interna de búsqueda de espacialidad en continua variación y diferenciación y por el otro, a una capacidad de cálculo, análisis, fabricación y ensamblaje nunca antes vista (capacidad entendida como el arte de combinar un sinfín de piezas disímiles pero de una misma familia morfológica).
Contrario al escepticismo de Silvetti, Antoine Picon (también desde Harvard) justifica a las nuevas herramientas digitales en tanto se encuentran en desarrollo activo y permanente. Picon basa su optimismo en el hecho de que actualmente, como diseñadores y usuarios estamos atravesados irremediablemente por la tecnología, y esta condición digital es una realidad cotidiana a tal punto que ha cambiado nuestra percepción sensible y material de la realidad.
“El computador puede indudablemente ser visto como una extensión de la mente, pero también altera nuestra percepción de los objetos al ampliar la esfera de nuestras sensaciones. Nuevas interfases actualmente en desarrollo afectaran nuestras habilidades motoras, aunque ya el mouse produjo la aparición de nuevos gestos”
Esa condición digital cotidiana que resalta Picon (siempre conectados, siempre informados, siempre dependiendo de baterías) es la que vuelve complicado a ese “retorno material” en tanto éste implique recurrir a modos de producción artesanales o pre-digitales (por no decir pre-industriales), volviendo redundante y hasta antieconómica la tendencia mundial de digitalizar completamente no sólo los métodos de proyección de la obra arquitectónica sino todo tipo de información.
Si bien Picon no habla específicamente del tema de la construcción o fabricación en términos de “tectónica”, (más allá de nombrar las tecnologías CAD/CAM ), aclara:
“la experiencia física está parcialmente determinada por la cultura tecnológica del momento, tanto literal como simbólicamente. Nuestra máquinas y sus requerimientos específicos condicionan nuestros movimientos y gestos cotidianos, complejizando la información que entrega la percepción.” dando a entender que esta nueva percepción material de la realidad (tecnológicamente filtrada) puede volverse sensible a nuevos modos de combinación material, nuevas formas de “unir cosas”, es decir, nuevas poéticas constructivas que refieran más a una semántica digital (pixelización, zooming, fractales, etc.) que a una forzada apreciación de habilidades artesanales.
Quizás la visión de Picon sea algo ilusoria, y si bien las nuevas generaciones de usuarios que han crecido rodeados de artefactos digitales y en íntimo contacto con lo “virtual” en efecto planteen interesantes problemas relativos a la percepción de la realidad (y del entorno construido) en términos lúdicos y con un imaginario arquitectónico sin dudas renovado, el impacto de esta generación de cuna digital en los nuevos patrones de uso o “modos de habitar” y su correlato tectónico-constructivo todavía esta por definirse.De esta manera, Picon plantea que la experiencia de la realidad mediada por la computación no solo no es una amenaza a la arquitectura como disciplina de la construcción material, sino que tiene la suficiente potencialidad como para aumentar y mejorar la percepción de dicha realidad (el paradigma de la “realidad aumentada” reemplazando a la “realidad virtual”). Ese híbrido entre humano y computadora que describe el artículo, se vuelve mucho más sensible y abierto a muchos mas estímulos y significados en tanto dichos espacios recurran a esta lógica de percepción espacial (digital-analógica) apoyada en los nuevos materiales y técnicas constructivas.
Y es gracias a estas novedosas técnicas constructivas que teóricos como Patrik Schumacher o el mismo Kwinter terminan por justificar las estrategias proyectuales digitales. Para ellos, estas nuevas formalizaciones solo son posibles (más allá de la predisposición tecnológico-cultural y generacional que nombra Picon) gracias a un cambio radical en los modos de producción. Básicamente abandonando el modo fordista de producción seriada masiva por un régimen post-fordista de pequeñas series limitadas donde (de nuevo gracias a capacidad del ordenador) se permiten pequeñas variaciones en los diseños sin afectar los tiempos y costos de obra, con el consecuente impacto en la lectura tectónica de esta arquitectura (que ya no se generara por repetición seriada sino por repetición diferenciada)Cuando Silvetti habla de literalismo se refiere a este fenómeno en particular; lo líquido, lo fluido, lo explosivo, lo suave, lo móvil, todas ellas cualidades materiales, tienen en este caso una doble función negativa; por un lado son trasladadas literalmente a los espacios arquitectónicos sin mediación alguna, y por el otro, gracias a la gestualidad relativamente simple y veloz del modelado digital, vacían de contenido constructivo a la obra arquitectónica. A primera vista, esta falta de información constructiva, se manifiesta como una falta de “tectónica” (entendida tradicionalmente como la representación de un saber técnico), no se percibe un arte del construir, falta un "saber hacer".
También es posible que Silvetti no quiera reconocer este cambio de paradigma que se está dando (casi exclusivamente) en los centros de producción discursiva; la tectónica, la técnica, el saber hacer, el “arte de unir cosas” están siendo redefinidas o al menos reinterpretadas y reapropiadas por la generación digital.
Picon entiende que estas nuevas tecnologías de proyecto y fabricación (CAD CAM) comprometen más aun a la arquitectura con el mundo material, planteando no solo nuevas formas de percibir la materialidad, sino todo un nuevo modo de “saber hacer” computacional, reflejado tanto en el modo de aparecer de esta arquitectura como en las metodologías para su generación, producción y fabricación, que actualmente están siendo estudiadas bajo la categoría de “tectónicas digitales” .Esta renovada apreciación por la construcción de forma mediada por ordenador (de hecho casi todas las prácticas proyectuales digitales han virado hacia la fabricación digital) no quita responsabilidad a la teoría y a la crítica para reencauzar y reformular estas búsquedas de nuevas estrategias en tanto estén dentro de ciertas líneas de investigación relevantes a la disciplina (nuevos materiales, nuevas formas de producción, nuevas formas de habitar, etc.)
Como resalta Silvetti, con la irrupción de la nueva arquitectura digital (encarnada en los blobs, la arquitectura fluida, y demás) y su añoranza de futuro, se han puesto en marcha otra cantidad de células “latentes” que sin dudas tienden a acercar a la arquitectura al resto de las manifestaciones culturales que ya han sido revolucionadas por la tecnología digital.
FG.BIBLIOGRAFÍA:
-DELANDA M. Filosofía de los programas de diseño en Verb: Architecture boogazine (2002, Actar)
-FRAMPTON K. Estudios sobre cultura tectónica (Madrid, 2001 Akal Ed.)
-KWINTER S. Far from equilibrium (2008, Actar)
-KWINTER, S. Y KIPINS J. Harvard Design Magazine #20 – (Cambridge, 2004 Harvard Graduate School of Design)
-PICON A. Arquitectura y virtualidad (ARQ Lecturas)
-REISER J. Atlas of novel tectonics (New York, 2006, Princeton Arquitectural Press)
-SCHUMACHER P. y ROGNER C. “After Ford” (Detroit, 2001)
-SILVETTI, J “The Muses are not amused. Pandemonium in the House of Architecture” (2002)
-ZAERA-POLO A. Un mundo lleno de agujeros. En Mundos I, Revista El Croquis #89-89. (Madrid,1998, El Croquis Editorial)
18 mayo 2009
Otro Mundo - por Juanito Ramirez Gronda
La energía utilizada a través del (S.I.G) sistema interconectado global es gratuita. En los desiertos colectores solares. En las mareas, corrientes y saltos turbinas hidráulicas. Los vientos tienen las giro-helix desarrolladas por el INVAP.
Lo mas nuevo es el sistema energy-free que distribuye electricidad sin conductores. Este invento de científicos haitianos, junto a los nuevos acumuladores veinte veces más pequeños que las baterías del siglo XX, reemplazaron en poco tiempo a los combustibles fósiles. El planeta hoy se ve limpio, los cielos recuperan la visión de las montañas, como en México, D.F
(mas informacion y fotos en el articulo completo)
Las formas de traslado son múltiples. Donde hay mucha gente, los sistemas colectivos bajo nivel distribuyen en segundos a millones. Se pueden hacer viajes personales, eligiendo el vehículo necesario en los parc-cars, según la cantidad de pasajeros y destino, y al concluir su uso, se devuelve. Los transportes aéreos (a 10 mach) y sub-acuáticos electromagnéticos, recorren el planeta. En pequeñas distancias siempre está la alternativa individual de los chalec–jet.
En las estaciones espaciales trabajan miles de personas. Todo lo descubierto es comunicado a los Foros, donde se debaten las prioridades. Se ha podido desarrollar una tecnología que prácticamente deja a los hombres y mujeres tanto tiempo disponible, que cada uno decide que hacer. Ó ¡no hacer!
La arquitectura genética, a través de modificar patrones de ADN en semillas, plantas, y otros seres vivos, crea espacios que son construidos naturalmente. Los árboles pueden tener secciones múltiples y crecer como paredes. Pero también una semilla puede ser una casa con todas sus instalaciones como “venas” que transmiten calor, frío, humedad, etc.
Es una arquitectura viviente, en armonía con los cuerpos humanos.
Planetas, lunas, otras galaxias serán los próximos hogares del ser humano…
m a y o d e 2 0 0 9
Juanito Ramírez Gronda
a r q u i t e c t o
tallerurbanoradio@yahoo.com.ar
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07 mayo 2009
La Silla Vacia
Teodoro Tenenbaum.-
1.
Vivimos inmersos en la vorágine de las grandes ciudades, de su dinamismo y constante transformación. Pero en otros lugares, lejanos en algunos casos, el tiempo se detuvo y la ciudad con él.
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La urbe, petrificada, narra incansablemente el mismo relato. Una y otra vez. Solo se altera el contexto: la naturaleza y el deterioro del abandono le agregan nuevas sensaciones, que varían nuestra percepción. ----------------------------SanJhi, China
Y aunque el relato permanezca inalterable, lo recibimos de nuevas formas cada día. Será ese tal vez el encanto de las ciudades abandonadas. Y es que este factor –la naturaleza y el deterioro- es lo único que permite que aún les llamemos ciudades, y no museos de vidas pasadas. -------------------------Pripjat, ex URSS
Son muchas las causas que llevaron al abandono de ellas, en la mayoría de los casos, su propósito llego a un fin. Ciudades mineras e industriales agotaron sus recursos naturales, y por lo tanto acabaron con su razón de ser. En otros casos, la economía sufrió modificaciones más veloces que los procesos productivos inherentes de la ciudad. En otros casos, la naturaleza fue quién recuperó el poder por sobre la obra humana. -------------------------Chernobyl, ex URSS
La arquitectura en estos sitios, sufre procesos similares. Estructuras estáticas también cuentan sus historias a una audiencia invisible. -------------------------Pompeya
Pero, a diferencia de los grandes monumentos de la antigüedad, hoy convertidos en museos in-situ de las glorias del pasado; la arquitectura de las ciudades abandonadas transmiten la historia del fracaso de sus propios fines. -------------------------Chernobyl, ex URSS
Pero, por último, volveremos a preguntarnos si el fracaso ha sido de ellas, o bien, de sus ocupantes.------------------ -----------Kolmanskop, Namibia
Por suerte, podemos asegurar hoy, que tienen nuevos inquilinos. Y estos no abandonan, ni retroceden, ni dejan de renacer día a día. La arena, los árboles, las piedras, el viento.
2.
En estos días, hemos ido oyendo alarmas de apocalipsis inminentes. Crisis económicas totales y finales, locales y globales. Ahora, pestes (también globales) acabarán lentamente con la humanidad toda. Las ciudades, sin importar sus historias quedarán desiertas. Esto es inevitablemente cierto, la OMS lo afirma. Inevitablemente cierto. Estas historias, en realidad, las escuchamos sin mucha sorpresa, pues las alarmas se suceden paulatinamente, desde tiempos inmemoriales. Y nunca sucede demasiado. O si, pero nunca lo que fue previsto, o como fue previsto.
Por otro lado, la sorpresa tampoco es tal, cuando nos han ido entrenando con mentiras blancas, con imaginación, con relatos e historias ficcionales de apocalipsis similares. Reseñaremos solo algunas de ellas.
Exterminio (28 days after)
Si bien no es propiamente un virus, una peste transforma a los mortales. Las ciudades (de día al menos) quedan completamente abandonadas. La secuencia de inicio, donde vemos a Londres desierta, es al menos, fundacional.
12 Monos
Una enfermedad artificial aniquila casi toda la humanidad. Las ciudades quedan desiertas, inmutables. Los refugios de los sobrevivientes, por cierto, olvidan toda tradición ecolástica.
El Muelle (La Jeteé)
Predecesora de 12 Monos. París abajo el apocalipsis. Silencio y abandono.
Epidemia (Outbreak)
Un pueblo sitiado y encerrado en sus casas hasta nuevo aviso. Cualquier similitud con la realidad… en fin.
Soy Leyenda (I am legend)
Inspirada en la novela de Richard Matheson. Casi que no quedó nadie. Al final parece que si, pero no… en fin. Esta vez le tocó a New York.
28 diciembre 2008
Hacia una nueva arquitectura? parte 2 - por Jorge Mele
Enigmáticas manifestaciones arquitectónicas en ocasiones vuelven a presionar desde un pasado remoto las direcciones de los futuros posibles.
Como magnificas piedras preciosas brillantes en la oscuridad hay obras que aguardan su desciframiento ocultando para si los secretos de su construcción en cosmogonías dificultosamente abordables desde nuestros días.Igualmente con nuestra contemporaneidad, inescrutables, ciertas realizaciones presentan sus laberintos lingüísticos como una critica despiadada a la simplificación del acto arquitectónico, cómo hibridizaciones de géneros y corrientes surreales el recuerdo de la casa-tumba del cartero Cheval, la vivienda de Juan O. Gorman o el palacio en la selva de Sir James dilatan nuestro campo de la conciencia potenciando la sensibilidad y alertando sobre el olvido.
(mas texto e imagenes en el articulo completo)
-------------Simultáneamente en un arco temporal opuesto en aquella zona que denominamos futuro-presente, la arquitectura pugna con superar convencionalismos y desarrollando investigaciones proyectuales avanzadas transita con arbitrio pero radicalmente los lazos con las tradiciones operativas en vigencia.<
Así desde los campos metafóricos y analógicos, coexisten búsquedas donde las autonomías procedimentales han roto las predicciones referenciales y han avanzado sobre configuraciones extradisciplinarias enriqueciendo los procesos de proyecto.
Estos, reconduciendo a unas líneas de fronteras donde la ciencia y el arte son reunidas a través de la mediación de un sujeto productor cada vez mas libre de anteriores determinaciones históricas ensaya sus propuestas mas osadas.
En ocasiones entre la celebración de la apariencia y el espectáculo, en otras mediante una programática alternativa y en oportunidades definitivamente como una narcisista represtación de una arbitrariedad sin fin.
Sin embargo es desde esta ultima considerada como experimento de riesgo de la que podemos esperar nuevas construcciones y constelaciones de sentidos que no reconduzcan permanentemente a lo ya dicho o conocido.Si esto es deseable,solo cuando las sociedades sean concientes de sus transformaciones probablemente asuman la línea de borde que separa la arquitectura de la mera construcción.
Así el grupo Emergent, Snohetta o Assymptote hoy transitan estas investigaciones anticipando un futuro, por los menos inasible para quienes intenten recorrer los caminos ya trillados de las constante reinterpretaciones de pasados que huyen al presente como fantasmagorías en la búsqueda de su resignificación.
Jorge S. Mele