16 julio 2009

El procedimiento Hockney por Jorge Mele

Durante los años ochenta, el artista plástico británico David Hockney, concibió una manera de registrar lo real, paisajes, situaciones y personas de una manera crítica.
Retoma un procedimiento collagístico específico de las vanguardias figurativas de principios del siglo XX, tal como lo habían concebido Picasso, Max Ernst o Kurt Schwitters en sus diferenciadas variantes.
(mas texto e imagenes en el artículo completo)------
Pero, D.H .revisa el concepto estableciendo una nueva dialéctica en la forma de registro mediante la técnica fotográfica.
Sin perder la centralidad, el objeto, motivo de la acción instantánea es de-compuesto y re-compuesto en una multiplicidad de planos que sugieren una oscilación de sentido entre la univoca percepción del sujeto y la diversificada exploración de las situaciones mas particulares que suplementan y deconstruyen a la vez figura y fondo.

Mediado por su trabajo con la cámara Polaroid, las relaciones de jerarquía visual entre lo percibido y el percepto son tergiversadas haciendo estallar polisemicamente los entornos construidos de la imagen que se resiste a ser conducida a una referencialidad absoluta.

El campo de visualidad alterado por la proliferación de dichas imágenes aparentemente sin cualidad, contribuye a registrar en términos de simultaneidad y yuxtaposición niveles cognitivos que al expresarse sensiblemente como multiplicidades, predisponen nuestros sentidos a una experiencia sinestécica que se involucra con la imagen fragmentada.

Al entrar estas imágenes en una oscilación dialéctica entre totalidad y partes, entre la unidad y el fragmento, así como entre lo sensible y lo inteligible, una nueva perspectiva se abre para repensar los modos de ver y registrar críticamente los espacios denotando sus factores fenomenológicos.

Estos registros refieren a un estado de conciencia específico abierto a las libertades que la tecnología de la imagen puede desplegar para producir un conocimiento divergente y plural a la vez.
La intensidad de una textura, la saturación de un color, un gesto multiplicado, nos plantean lecturas que van mucho mas allá de los efectos de encuadre o de zoom.

En este plano, el trabajo se arquitecturiza, remitiendo a una estructura de base visual que puede ser identificada como una centralidad desplazada.Esta, ha sido interpelada por una mediación estética atenta a las particularidades e inclusive a la irrelevancia ,que ha tensado los contenidos de la imagen llevándolos al límite de su comunicatividad.

JORGE MELE.

hora en BA